SE DEFENDIÓ PARA SALVAR SU VIDA, Y AHORA LA FISCALÍA LO ACUSA DE HOMICIDIO CALIFICADO

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POR ANDRÉS RESILLAS//

Luis no podía creer lo que estaba escuchando: en el juicio oral que se le lleva por una riña, la Fiscalía lo estaba acusando de homicidio calificado y pidió una sentencia de 30 años de prisión!

Incluso Luis fue y personalmente se entregó a la Procuraduría de Justicia para responder por la muerte de Humberto; lo hizo argumentando que actuó en defensa propia, que si no lo hubiera hecho, él sería el fallecido.

Se trata de un muchacho joven, casado, de complexión robusta, un metro 70 centímetros de estatura.

Confía en que la justicia lo declarará inocente y no culpable por la muerte de Humberto; pero ahora no está tan seguro de ello.

Todo comenzó el pasado 30 de noviembre. Luis tenía que sacar a su esposa del Hospital de la Mujer, pero le exigían cuatro mil pesos, que no tenía.

Salió del hospital a conseguirlos. Buscó entre sus amigos y conocidos. Su oficio de taxista le permitió hacer amistad con muchas personas.

Encontró a Humberto, también taxista; le planteó su problema y éste le propuso entrar a la venta de drogas sintéticas para conseguir el dinero rápido. Luis lo rechazó.

Finalmente Humberto le prestó los cuatro mil pesos para que saliera del problema del hospital. Luis se comprometió a juntar el dinero para pagárselo. Pasaron los días y la deuda se mantenía.

Una semana después al hacer una dejada en la colonia El Paraíso, Luis se encontró casualmente con Humberto. Se detuvieron, Humberto le recordó la deuda y le dijo que platicaran para ponerse de acuerdo.

Acordaron juntarse en la misma colonia, en una esquina donde había un baldío.

Cuando llegó Luis a la cita, Humberto bajó del vehículo con un cuchillo escondido entre sus ropas y comenzó a reclarmarle a Luis la falta de pago de la deuda. Discutieron y en un momento dado comenzaron a pelear a puñetazos.

Pero Humberto sacó el cuchillo y se abalanzó sobre su oponente.

La adrenalina le subió al máximo a Luis. Miró a su alrededor para conseguir con qué defenderse. Humberto le tiró el primer navajazo.

Luis lo evadió y se alejó de su agresor. Sabía que en cualquier momento Humberto lo mataría con el cuchillo. Volteó a su alrededor y ubicó unas piedras. Tomó una del tamaño de su mano y enfrentó a su rival.

El ahora el imputado atacó con la piedra a Humberto. El golpe lo derribó y Luis aprovechó para arrebatarle el cuchillo; se enfrascaron en una lucha cuerpo a cuerpo, pero Luis logró asestarle una herida con el cuchillo.

Finalmente Humberto murió. Luis subió a su taxi y desapareció de la escena.

Esta es la versión de la Fiscalía. Explicó que así sucedieron las circunstancias en que Humberto perdió la vida.

Un día después, Luis acudió junto con su madre a la Procuraduría de Justicia. Le explicó al Ministerio Público lo que había sucedido y reconoció haber peleado con Humberto; argumenta que fue en defensa propia y que es inocente del delito de homicidio.

Pero las cosas no son tan fáciles. Para la Procuraduría se trata de un homicidio calificado, es decir, con dolo, alevosía y ventaja.

La Juez de la etapa intermedia de la causa 322/2015 preguntó a las partes si habían platicado para llegar a un procedimiento breve, lo que significa si platicaron para alcanzar un acuerdo, donde se puede rebajar la sentencia al imputado.

Sin embargo, la Fiscalía respondió que no recibió ninguna proposición de la defensa ni del propio imputado. Se les volvió a preguntar y Luis le dijo que no a su defensa y a la juez.

Entonces la juez declaró abierto el juicio.

Luis cree que es inocente y la Fiscalía lo acusa de homicidio calificado. ¿Quién tendrá la razón?

Lo veremos…

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

2 comentarios sobre “SE DEFENDIÓ PARA SALVAR SU VIDA, Y AHORA LA FISCALÍA LO ACUSA DE HOMICIDIO CALIFICADO

  • Pingback: LO MATÓ EN UNA RIÑA, EN LA QUE DEFENDIÓ SU VIDA: ¿ES CULPABLE O INOCENTE? | Revista Búsqueda

  • el 22 mayo, 2017 a las 6:29 pm
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    El procedimiento penal, desde su inicio hasta la ejecución de sentencia, se cifra en pruebas, no en buenas razones, por lo que si no se defiende el ahora inculpado, así jure y perjure, no logrará una sentencia absolutoria; desgraciadamente, aun en este momento la presunción de inocencia es una falacia; y, para el ministerio público tiene a un asesino confeso y eso es bastante para que se le sentencia por un delito calificado, es decir, con agravantes. Debe recordarse que hasta el momento, esa presunción de inocencia no va más allá de respetarse medianamente el equilibrio procesal y no para que se le dicte una sentencia absolutoria.

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