REPORTAJE: UNA BUENA NOTICIA: CASI DESAPARECEN LAS AULAS DE PALITOS EN MICHOACÁN

POR ANDRÉS RESILLAS

Desde la última década, no había gira del gobernador de la entidad michoacana en turno que la población presentara entres sus peticiones la construcción de aulas en las escuelas de sus comunidades.

“Es que nuestros hijos están tomando clases en un salón de cartón y cuando llueve aquello es insoportable”, decían los ciudadanos.

La presencia de las aulas de palitos era un fenómeno generalizado en el estado; tanto en las grandes ciudades, en las colonias y barrios marginados, como en las comunidades rurales donde la demanda superaba la infraestructura educativa existente.

Incluso al surgir nuevos asentamientos humanos, una de las primeros problemas era no sólo la falta de servicios básicos como la luz y el agua, sino la educación de todos los infantes que llegaban junto con sus padres a la nueva colonia

Para fundar una escuela de preescolar o primaria es indispensable contar con un terreno amplio; que exista el suficiente número de alumnos que justifiquen la presencia de un maestro y la creación física de las aulas.

Ese crecimiento espontáneo de colonias generó una mayor demanda educativa, que en muchas de las veces los planteles educativos fundados con anterioridad ya no tenían la capacidad para albergar a las nuevas generaciones, lo que significó un déficit.

Fue así que en las últimas décadas si bien existían escuelas creadas en los ochenta o noventa, ya no eran suficientes.

El problema se acumuló en el siglo 21. Los nuevos asentamientos, cuyos padres estaban preocupados por la educación de sus pequeños, registraron el surgimiento de “escuelas de palitos” y en las áreas urbanas también muchos planteles crearon más salones, pero construidos de madera.

La respuesta del gobierno fue lenta ante esta nueva realidad. Las aulas de palitos estaban presentes en toda la educación básica: preescolar, primaria y secundaria.

Para el 2014 ya eran más de 300 aulas construidas de manera; su remplazo era urgente. Los alumnos padecían de frío, aire y se mojaban en la temporada de lluvias.

Pero las aulas de palitos no necesariamente están asociadas a la pobreza de las familias cuyos hijos las padecían, la titular del Instituto de Infraestructura Educativa, Guadalupe Díaz Chagolla explica las causas.

“No, las escuelas de palitos es un fenómeno que tiene que ver más con una demanda excesiva del servicio educativo, que con la pobreza; este tipo de espacios existían tanto en el área urbana como en el rural y no son familias necesariamente en situación precaria.

“El gobernador Silvano Aureoles fue tajante cuando inició su administración: “No habrá más salones de palitos; eso se acabará y es mi compromiso”.

Para el 2017 el IFFEM ya había avanzado en este programa específico, pero no era suficiente. Cifras de ese entonces consignan que se construyeron 170 aulas de concreto sustituyendo a las llamadas de palitos.

También se ubicó el fenómeno tanto en educación básica: primaria y secundaria, así como el subsistema de Telebachillerato, el cual inició en el 2014 con una total ausencia de planteles.

¿Podemos afirmar que ya no existen aulas de palitos en Michoacán?

Guadalupe Díaz Chagolla responden convencida: “no puedo afirmar tal cosa, porque de manera continua están generándose este tipo de aulas, pero de que ya casi terminados con ellas, es una realidad”, indicó la funcionario.

DESARROLLO DEL COMBATE AL FENÓMENO DE ESCUELAS DE PALITOS EN MICHOACÁN

Aulas de palitos
PROGRAMA PLANTELES AULAS MONTO
FAM 2016 5 16 $9,millones 982,mil
FAM 2017 10 34 $16 millones ,914 mil
FAM 2018 16 70 $41,millones281 mil
ESCUELAS AL CIEN 103 171 $92 millones ,923 mil
FISE 2015 47 69 $24 millones742 mil
TOTALES 181 360 $185,844,394.55
       
     

Como puede observarse, fue en el 2018 cuando el gobierno estatal logró la construcción de 70 aulas, casi lo mismo que en los dos últimos años.

Pero el programa de Escuelas al 100 aplicado por el gobierno federal peñista, permitió que Michoacán destinará la mayor cantidad de dinero en la edificación de aulas, pues 92 millones de pesos permitieron la construcción de 171 aulas, cifra jamás alcanzada en un gobierno estatal. Más allá de las cifras de inversión, lo importante es que los niños tienen condiciones dignas para educarse.

¿DÓNDE ESTÁN LAS ESCUELAS DE PALITOS EN MICHOACÁN?

No se puede precisar alguna región en específico que padezca más la presencia de las aulas de palitos. Bien puede ser una región apartada o una colina en alguna de las grandes ciudades de Michoacán.

“Es de acuerdo a la demanda educativa; hay ciudades que registran un crecimiento acelerado y por lo tanto la necesidad de planteles se presenta; aquí lo importante es que las autoridades tengan la capacidad de respuesta y lo estamos logrando”, dice una convencida titular del IFFEM.

LO QUE SIGNIFICA EL AVANCE

Con el avance logrado en los últimos años en materia de construcción de aulas, Michoacán se aleja de estados como Chiapas, Oaxaca y Guerrero; entidades con graves carencias de infraestructura, donde gobiernos y en general el Estado no ha tenido una respuesta contundente.

En 2015 la OCDE informaba de las condiciones prevalecientes:

CASOS EMBLEMÁTICOS DE LAS AULAS DE PALITOS: VILLAS DEL PEDREGAL

En la propia capital del estado, Morelia, las aulas de plaitos estaban presentes, principalmente a las orillas del área urbana. En colonia La Soledad, la secundaria ya presentaba tres planteles que habían improvisado aulas de manera para responder a la demanda.

Al poniente de Morelia se creó el conjunto habitacional Villas del Pedregal. Primero se tenía programada la edificación de mil departamentos y las compañías constructoras contemplaron la creación de una primaria.

Sin embargo, la demanda de casas siguió y el gobierno a través de créditos del Infonavit y de las instituciones bancarias terminaron autorizando la construcción de siete mil casas. El arribo de familias fue masivo.

Si bien estaban los departamentos junto con sus servicios de agua, luz, drenaje y alumbrado, faltaban las escuelas. Miles  de niños requerían educación preescolar y primaria.

Desesperados, los padres de familia decidieron iniciar los trabajos de construcción de una escuela en un espacio. Solicitaron la a la Secretaría de Educación en el Estado la presencia de maestros y tramitaron la adquisición del terreno.

Pero no había tiempo que perder, por lo que decidieron levantar con su propio esfuerzo aulas construidas de madera.

A cuatro años de distancia, Villas del Pedregal ya cuenta con otra escuela de preescolar y una más de primaria.

ALGUNAS ESCUELAS BENEFICIADAS EN MORELIA EN LA SUSTITUCIÓN DE AULAS DE PALITOS:

  • Jardín de Niños «Miguel Hidalgo», localidad de Los Naranjos, Indaparapeo
  • Primaria Ma. Pino Suárez, Morelia.
  • Secundaria Tecnica no. 155, Localidad Arko San Antonio, Morelia.
  • Aula cocina primaria “Gertrudis Bocanegra”, Lagunillas(1)
  • Primaria Octavio Paz, Villa Magna Morelia (3)
  • Jardín de Niños “Estefanía Castañeda”, Tacámbaro (2)
  • Aula cocina primaria “Gertrudis Bocanegra”, Lagunillas(2)
  • Primaria “Lázaro Cárdenas”, Zirahuato de los Bernal, Zitácuaro
  • Jardín de Niños y Primaria en Villas del Pedregal, Morelia
  • Telesencundaria Santa Fe de la Laguna (2)

TESTIMONIO: MAESTRA ROCÍO ALEMÁN: LO LOGRAMOS EN JIQUILPAN

Localizamos a la maestra Rocío Alemán Hernández, fundadora de la escuela de preescolar en la comunidad de Palos Altos municipio de Jiquilpan.

Palos Altos es un pueblo distante a 35 kilómetros de la cabecera municipal, en una de las zonas boscosas rumbo al estado de Jalisco.

La docente relata que fue asignada por la SEP para crear una escuela del nivel de preescolar en esa comunidad.

Relata que el primer paso fue levantar un censo de todos los niños que necesitaban de ese nivel educativo para atenderlos y comenzar la fundación de la escuela.

Los padres de familia de la comunidad me recibieron muy bien. Estaban contentos de que por fin el gobierno atendería a los niños más pequeños que requerían educación.

“Yo les comenté que se requería un predio que destinara la comunidad para instalar el Jardín de Niños y con ello iniciar los procedimientos de registro.

“Me ofrecieron un espacio en una bodega, pero como era de fertilizantes los niños no podían tomar clases, por lo que levantamos una aula de palitos en el predio y comenzamos con la aventura de enseñarles, fue algo muy bonito, pero era triste ver las condiciones de la primera aula.

“Los trámites se agilizaron y solicité ante el IFFEM la construcción de la escuela, iniciando con lo más elemental; ahora ya tenemos nuestra aula bien construida y los niños están felices.

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