LIBRE EXPRESIÓN…SIN PENA NI GLORIA. por: Carlos Alberto Monge Montaño

“Entre el gobierno que hace el mal y el pueblo que lo consiente, hay cierta solidaridad vergonzosa”… Víctor Hugo (1802– 1885). Escritor francés.

El tercer debate presidencial transcurrió prácticamente sin pena ni gloria, más aún cuando las expectativas y/o rumorología de una posible declinación o el definitivo descarrilamiento de Ricardo Anaya Cortés para procurar que en la recta final José Antonio Meade Kuribreña encabece la disputa contra Andrés Manuel López Obrador, quedaron sepultadas.

Aunque hubo algunas propuestas, se impuso el ataque. Evidenciaron la animadversión que han cosechado unos y otros a lo largo de la contienda electoral y desde esa lógica, el riesgo de que pierda todo México es alto, independientemente de quien llegue a Los Pinos.

Con el acumulado de las campañas proselitistas y los debates, lo más sencillo de creerles a los candidatos son las acusaciones que se hacen mutuamente respecto a lo que han hecho a su paso por la administración pública o por las personas que los rodean y de las cuales, bastantes acumulan enormes sospechosas de corrupción e impunidad.

Es claro que ninguno de los candidatos pasa una prueba de transparencia y rendición de cuentas, que les falla la memoria y que en algunos casos, tienen el cinismo de evadir preguntas concretas y hasta mentir sin escrúpulo alguno. Podría incluso resumirse la contienda electoral en una disputa por evidenciar cuál de los candidatos es el más corrupto, así de lamentable.

Ni hablar, uno de ellos resultará ganador. La tarea del posible votante es elegir al menos malo y tener muy claro que tras el primero de julio vendrá una enorme cruda para todos aquellos que resulten perdedores, que por cierto, serán la mayoría.

Por fortuna, que le vaya bien al país, que mejore la calidad de vida de los mexicanos, no depende de una persona, eso es un absurdo total. Así que independientemente del que resulte ganador, el cambio debe provocarse desde cada ciudadano. Basta con hacer lo correcto, evitar participar de actos de corrupción por menor que parezca y pese a que en ello se pierda alguna ventaja, como ganar una licitación.

Terminó el tercer debate presidencial y comenzó la recta final rumbo al primero de julio, donde seguramente el status quo que han manejado la mayoría de las encuestas en los últimos días, prevalecerá. La disputa por el segundo lugar entre Meade y Anaya, fortalece en la primera posición a López Obrador. Así que a menos que surja un milagro perfectamente diseñado y operado para unir a los mexicanos que rechazan al Peje y que son mayoría, el arroz efectivamente podría ya estar listo.

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