HAY UNA IGLESIA BUROCRÁTICA; SEGUIRÉ ATENDIENDO A LOS MÁS VULNERABLES: PADRE GOYO LÓPEZ

POR SOLEDAD ROMERO

El sacerdote de Apatzingán, Gregorio López acusó a la Iglesia de ser un ente burocrático y de importarle más el derecho canónico que el de atender a los más vulnerables y necesitados, ello luego de que la Arquidiócesis de esa ciudad le quitó sus derechos como ministro religioso.

Dijo que su único pecado es atender las necesidad de aquellos seres vulnerables.

“Efectivamente, fue sancionado por una falta. Tenemos una Iglesia burocrática. Hoy es más fácil ir a ver a Donal Trump que a Cristo.

“Existe toda una tramitología dentro de la iglesia, todo un papeleo por cumplir con el cual no estoy de acuerdo.

“Sí, según ellos, he cometido faltas graves, como el de bautizar a un joven que le dio el coronavirus y que me pidió lo hiciera y así fue.

“También casé a un ancioano de noventa años; lo acabo de casar en su casa; sin esperar los tres meses que establece el Derecho Canónico; a mí me vale madre el Derecho Canónico.

“Cuando se trata de ayudar a alguien, se le ayuda y no le andas buscando tres patas al gato.

“El sábado anterior me hablarios 20 familias que estaban en la glorieta de Chandio, que necesitaban refugio por la ola de violencia. Le mandé un audio al Arzobispo, diciéndole, señor hay esta situación, bueno hasta el momento no me ha respondido.

“Le dije que yo podía darle cobijo a 10 familias, también les hablé a otros padres y ninguno me respondió.

“Esas familias son de El Ahuaje, donde se han registrado balaceras y muertos, los últimos días y las familias se están desplazando.

“Y es cierto, he roto muchos protocolos, le he faltado respeto a la autoridad eclesiástica, pero yo he trabajado para la comunidad no para el clero. Y ese ha sido mi pecado, mi gran pecado. No soy delincuente, no he violado ni matado a nadie.

“Mi único pecado es estar del lado del más vulnerable, del más necesitado, del más pequeño. Y lo seguiré haciendo. Voy a continuar trabajando por Dios, por el Rey. Me quitaron la sotana, pero no el corazón para ayudar a los demás.

“Ya son once los sacerdotes sancionados. Ese padre, no viene como eso, sino como un padrastro.

“Yo sigo el apostolado del Papa Francisco, que nos ordena ir a la periferia, donde están los más necesitados.

“Voy a radicar en la colonia Emiliano Zapata de Apatzingán, en donde instalaré un albergue y atenderé a los muchachos. En esa colonia es donde hay más violencia, más drogadicción; ahí estaré.

“Son cinco los enemigos contra los cuales seguiré luchando: Narcotráfico, Delincuencia Organizada, Corrupción, Injusticia y Pederastia.

“También soy capaz de negarle la eucaristía a un narcotraficante; ellos saben que no pueden ir a mi templo, porque si lo hacen hablo a las autoridades para que se lo lleven.

“También voy a ayudar a todos aquellos a los que la Iglesia rechaza, como son los homosexuales y prostitutas. Incluso formaré un grupo social de esos sectores. Vamos a defender sus derechos”.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *