HISTORIA DEL NACIMIENTO DEL MOVIMIENTO DEMOCRÁTICO MAGISTERIAL EN 1989. Por Juan Pérez Medina

En 1989, el MLPS dejó de existir para transformarse en MDM. La oleada magisterial de ese año rebasó con muchísimo lo que fue la simiente de la lucha por la democracia sindical en la entidad. Los pequeños bastiones de resistencia al charrísmo sindical, de pronto se vieron envueltos de una vorágine que los sorprendió. Cientos de escuelas amanecieron en paro de labores aquel 17 de abril de 1989, fundamentalmente, en Zamora, Uruapan, Sahuayo, Pátzcuaro, Maravatío, Jiquilpan, Jacona, Uruapan, Paracho, Zacapu, Puruándiro, Tacámbaro, Apatzingán y Morelia. Para el término de la semana ya eran miles las incorporadas y más del 70 por ciento de los maestros se habían sumado al paro y realizaban movilizaciones en demanda de 100% de incremento salarial y democracia sindical. el desafío al control del “jaimismo” era evidente y se mostraba en el escenario la posibilidad de un quiebre histórico en el magisterio estatal, como así fue.

Sumados a la lucha de la CNTE y los contingentes que en todo el país se habían revelado al dominio del “líder vitalicio” del SNTE, Carlos Jongitud Barrios y clamaban en paro general por su salida y por la destitución de los dirigentes de las secciones estatales y los secretarios generales de las delegaciones y centros de trabajo que respondían totalmente a las determinaciones de la dirigencia nacional, del PRI y, por tanto, del régimen.

Días después, el magisterio nacional lograba un incremento salarial histórico del 25% y la caída de Carlos Jongitud Barrios, definida ésta por el gobierno de Salinas de Gortari y sustituyéndolo por Elba Esther Gordillo Morales, en un hecho sin precedente, que nunca se ha vuelto a repetir.

La imposición de Elba Esther Gordillo al frente del SNTE no menguó la lucha del magisterio michoacano que demandaba la salida de Carlos Acosta Mora, secretario general de la Sección XVIII en Michoacán, electo apenas en el mes de enero en el congreso celebrado en el puerto de Lázaro Cárdenas. Después de la caída de Jongitud Barrios, el magisterio michoacano logra la destitución completa del Comité Ejecutivo Nacional de la Sección XVIII del SNTE y su remplazo por una Comisión Ejecutiva y la fecha del 13 y 14 de octubre para realizar un congreso extraordinario para elegir a la nueva dirigencia estatal.

No fue hasta el mes de junio que las movilizaciones menguaron. Elba Esther gordillo se presentó a las instalaciones de la Sección XVIII para anunciar la instalación de la Comisión Ejecutiva encabezada por el charro Jacinto Gómez Pasillas y la integración de una “comisión de vigilancia”, integrada por el Movimiento Democrático de Magisterio (MDM) cuya tarea fue la de garantizar los intereses de la base movilizada. Así se llegó al término del ciclo escolar 1988-1989 y, con ello, el movimiento se relajó, pero la estructura creada en el marco de la lucha se mantuvo activa con la finalidad de evitar las maniobras charriles de los comandados por el charro Gómez pasillas, hacia el congreso extraordinario de Uruapan del 13 y 14 de octubre de 1989.

Al inicio del ciclo escolar 1989 -1990, el MDM comenzó a preparar los trabajos de cara al congreso de Uruapan. Había que organizar las asambleas delegacionales en cada región, donde se habría de elegir a los delegados al congreso extraordinario. Esto era fundamental, ya que el ganar la mayoría

de las asambleas posibilitaba el triunfo en el congreso ya cercano. Se inició, por un lado, la discusión entre la comisión ejecutiva y nuestra comisión de vigilancia para integrar las fórmulas de las asambleas, definir el número de ellas y el número de delegados que integrarían el congreso y, por otro; en las regiones, se llevaban a cabo asambleas para destituir formalmente a los dirigentes charros que se habían mantenido leales al SNTE y que las bases habían rebasado en el proceso de la primavera magisterial nacional.

No era lo único que se estaba realizando, sino que, además, en muchas zonas escolares y escuelas secundarias se llevaba a cabo la destitución oficial de directores, supervisores y jefes de sector que durante la jornada de lucha de abril-junio, habían actuado en contra de los maestros y a favor del charrismo y el gobierno. La efervescencia crecía con los días, como si la jornada de lucha iniciada en abril no hubiera terminado. Las reuniones eran permanentes y los recorridos escuela por escuela no cesaban con la finalidad de informar y tomar acuerdos sobre lo que había que hacer. Se acercaba el mes de octubre y la fatídica fecha del 13 y 14.

El MDM anunció su precongreso para los días 10 y 11 en la misma ciudad de Uruapan, en el cine Odeón, a donde acudirían sus delegados electos de cada región del estado para discutir sobre las tareas del próximo Comité Ejecutivo en el contexto nacional y, sobre todo, en la definición de la estrategia en el congreso y de la integración de la planilla en oposición a los charros del SNTE.

Así fue corriendo septiembre de 1989. Entre movilizaciones y posicionamientos de la base movilizada al interior de sus delegaciones. La CNTE aún no nacía en Michoacán, pero era un hecho que estaba presente entre nosotros. Ella misma a través de su Asamblea Nacional representativa (ANR), anunciaba la realización de una asamblea nacional en Morelia, días previos al Congreso Extraordinario y anunció toda su solidaridad ya apoyo político y de acción a los maestros michoacanos del MDM. Mientras en las regiones se llevaban a cabo las asambleas delegacionales para elegir los delegados y la disputa entre el MDM y el charrismo sindical volvía con toda intensidad, el congreso se acercaba y el conflicto también.

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