LIBRE EXPRESIÓN…LÓPEZ OBRADOR: UN POLÍTICO MÁS. Por: Carlos Alberto Monge Montaño

REDACCIÓN//

“La moral se esgrime cuando se está en la oposición; la política cuando se ha obtenido el poder”. José Luis López Aranguren (1909 – 1996). Filósofo español.

No pudo resistir la tentación, hizo lo que tanto criticó de sus antecesores y peor aún, sin el pretexto de algún postulado legal que le pida un informe de actividades a los 7 meses de fungir como Presidente de México. Su decisión abona a dejar claro que se trata de un político más… con su ego, su pragmatismo y consecuente interés en que le aplaudan y feliciten.

Una vez más, como seguramente a muchos mexicanos nos ha sucedido cuando escuchamos un “informe” anual de actividades de un Ejecutivo federal, parece que vivimos en un México diferente, donde los que han estado en el poder insisten en decir que van bien, hablan únicamente de lo que consideran pueden presumir y dejan la autocrítica en el enunciado más elemental del larguísimo discurso que suelen dar.

Andrés Manuel López Obrador, no fue la excepción. Y claro que no esperaba que lo fuera, pero escucho y leo a muchos, especialmente en redes sociales, que ante lo indefendible, insisten en defenderlo.

Otra vez se vanaglorió denostando a quienes no piensan como él, con sus simplones adjetivos, desaprovechó para de menos, empezar a buscar la unidad ante las crisis que padece México.

Evidentemente López Obrador disfrutó del uso pragmático del poder que lo llevó a él o a alguno de sus colaboradores, a soñar inicialmente con una cadena nacional para su evento político, partidista y electoral, para festejar un año del triunfo de Morena.

López Obrador no pudo contener la tentación del más rutinario de los políticos mexicanos y llevó a cabo el pasado primero de julio, lo que tanto fustigó y con toda razón, de sus antecesores.

En su discurso, evitó mencionar compromisos de campaña y algunos del inicio de su administración que no ha cumplido. Por ejemplo, la gasolina no ha bajado su precio, ni siquiera su administración o su bancada en San Lázaro intentaron quitarle el IEPS, como tanto presumió y por lo cual criticó cuando menos de corruptos a quienes gobernaban. Y muchos mexicanos le creyeron, porque lo mismo lo dijo desde México, que desde una gasolinera en Estados Unidos de Norteamérica o Guatemala.

Claro que celebro su enunciado de acabar con la corrupción y hacer valer la rendición de cuentas, pero ha quedado sólo en el discurso. Dijo que disminuyó el robo de combustible, pero no se conocen procedimientos legales contra toda la mafia que ha señalado existe y que seguramente estaba o está instalada en el propio gobierno. Sólo en Michoacán dijeron varios de sus seguidores locales, que el 70 por ciento de la gasolina que se vendía era irregular y es momento que no hay consecuencias.

Como tampoco quiso hacer lo que esté a su alcance para meter a la cárcel a los corruptos de gobiernos pasados con el pretexto de que las cárceles no serían suficientes.

Desde la lógica del ciudadano apartidista que simplemente espera una buena administración federal, es lamentable lo que sucedió el pasado lunes, lo que obliga a que estar plenamente alertas y dispuestos a hacerse sentir. Y es que Andrés Manuel López Obrador no se pudo contener. Parece que no ha podido sacudirse las prácticas de su origen tricolor.

Si bien hay logros a sus escasos 7 meses de administración, que por momentos también parecen demasiados ante la polarización que padece el país y en la que mucho ha influido el Presidente, le urge cuidar la congruencia. Alguien debe decirle que está mal presumir que sólo el pueblo bueno lo cuida, cuando la mayoría de los que hemos acudido a un evento nos consta la seguridad que lo rodea, prácticamente similar a la de sus antecesores, con el nombre que le quieran poner.

En el marco de la dificultad y los enormes retos que implica gobernar, los pequeños detalles dicen demasiado y lamentablemente su festejo partidista-electorero del pasado lunes, no debió ser. Si no hay congruencia en los pequeños detalles, qué se puede esperar de compromisos lopezobradorista como: “no luchamos para construir una dictadura, luchamos para construir una auténtica, una verdadera democracia”.

Con la esperanza de que haya una próxima vez… me despido, gracias. cmongem@hotmail.com

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