LIBRE EXPRESIÓN… AMLO: BALDES DE REALIDAD. Por: Carlos Alberto Monge Montaño

“Gobernar significa rectificar”. Confucio (551 – 479 a.C.). Filósofo y teórico social chino.

En medio de un romance que a ratos parece abrumador e interminable entre una importante representación de mexicanos y el Ejecutivo federal, en los últimos días Andrés Manuel López Obrador ha tenido que convivir ya con la inevitable realidad.

Los abucheos que hasta hace unos días parecía que tenían dedicatoria sólo para sus opositores, ahora también se los dedican a él, quien por cierto ha confirmado que no acepta en absoluto la crítica y como respuesta y eterno argumento, acude a la simple y lamentable polarización.

Por poner algunos ejemplos, así sucedió en Guerrero donde padres de familia le cuestionaron el recorte presupuestal a las Estancias Infantiles; también al inaugurar el estadio de beisbol en la Ciudad de México y así sucedió en dos momentos de su visita a Mexicali, donde no tuvo empacho en acusar a los periodistas que lo recibieron en el Aeropuerto de “prensa fifí” y argumentar que: “tengo derecho a no contestarte y soy dueño de mi silencio”.

Parece que un sector importante de los mexicanos empieza a cuestionar el por qué no ha bajado el precio de la gasolina, por qué la compras sin licitaciones, dónde están los corruptos que motivaron la cancelación del aeropuerto de la Ciudad de México, dónde quedó toda la mafia del huchicoleo, entre muchas dudas que surgen de una enorme expectativa ante las promesas y los pocos resultados en los hechos.

Resulta además que la economía no crecerá al 4 por ciento como aseguró López Obrador, si acaso entre 1.7 y 2.17 según Banxico, peor aún, en materia de inseguridad los primeros dos meses del año sumaron 5 mil 649 homicidios, lo que representa un incremento del 8.12 por ciento comparado con el 2018, según el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.

Si bien es cierto que la circunstancia mexicana no puede cambiar en unos cuantos meses de una administración federal, también lo es que el hartazgo puede degenerar en situaciones lamentables ante promesas incumplidas y discursos que polarizan a la población, como los que maneja cotidianamente el Ejecutivo federal, que tendría que demostrar ya y contundentemente, su genuino interés por la reconciliación.

Así que bienvenidos los reclamos y abucheos a López Obrador, que seguramente cayeron como baldes de agua fría, pero que son necesarios para recapitular y hacer lo correcto.

Bienvenida también la sensata invitación que hizo el periodista Pedro Ferriz Hijar al Presidente de México, para que evite las confrontaciones innecesarias descalificando con el “prensa fifí”, a quienes hacen crítica. Lamentablemente la respuesta aún no fue la esperada. López Obrador insiste en que tiene la autoridad moral para descalificar lo que le plazca y desde su óptica es respetuoso de la libertad de expresión.

Aún hay mucho por hacer para darle rumbo al país, por ello vale celebrar las señales de los últimos días, que poco a poco podrían fortalecer los contrapesos que México necesita y evitar que una sola persona tenga el poder absoluto.

Estemos alertas para ocuparnos de lo importante en el ahora y en lo que viene, para entretenernos menos en rencores y perdones de un pasado lejano que ya tendríamos que tener superado.

Con la esperanza de que haya una próxima vez… me despido, gracias. cmongem@hotmail.com

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