YO NO LES VOY A MATAR A SUS HIJOS; QUE SEA DIOS EL QUE LOS JUZGUE: FAMILIAR DE JOVEN ASESINADO

POR ANDRÉS RESILLAS//Parte 28

“Yo no les guardo rencor; yo no les voy a matar a sus hijos, que sea Dios quien los juzgue por lo que hicieron”, así cerró Erick, hermano de uno de los 10 jóvenes asesinados y calcinados de Álvaro Obregón, la audiencia de alegatos finales de este juicio.

Se dirigió a los inculpados y con voz pausada les remarcó sus intenciones:

“Yo tengo hijos y no podría cargar con el Karma de haber matado a alguien, por mí no se preocupen”.

Pero mientras Erick manifestaba su sentir, los demás padres de familia exigieron que se aplicara la justicia y que se les sentenciara a la máxima pena a los cinco acusados. Uno a uno de los padres mencionó la palabra justicia.

Fue una audiencia muy pesada. La sala se llenó con las familias de las víctimas y de los acusados. Más de siete horas escuchando a la Fiscalía y a la Defensa.

Para la Fiscalía y la asesoría de Víctimas no hay duda: se comprobó que fueron los policías municipales de Álvaro Obregón los asesinos de los 10 jóvenes, quienes aparecieron el 30 de julio del 2016 calcinados a un costado de la autopista de Occidente.

El Ministerio Público repitió una y otra vez la supuesta orden del alcalde Juan Carlos Arreygue Núñez que les dio a los policías cuando detuvieron a los muchachos:

“Ya saben lo que tienen que hacer con ellos: mátenlos. Y si alguien habla, lo voy a matar junto con su familia, y ya saben que lo cumplo”.

La Defensa descalificó todo el bagaje probatorio que presentó la Fiscalía; calificó de ineficientes a los peritos de la Procuraduría de Justicia, ya que, argumentó, no hicieron un trabajo profesional y científico y junto con los agentes investigadores se dedicaron a incriminar a los detenidos.

Explicó que no se agotaron todas las líneas de investigación; que los testigos primero declararon una versión ante la Procuraduría de Justicia los primeros días y después agregaron más información que por su naturaleza les restó credibilidad.

Acusó a la Procuraduría de Justicia de proteger al comandante ministerial Marco Antonio F., pues sostiene que tuvo participación en el levantamiento de los jóvenes en la tienda Los Arcos aquella noche del 29 de julio del 2016.

También el propio alcalde Juan Carlos Arreygue denunció que el verdadero culpable está libre y protegido por su jefe, refiriéndose al ministerial Marco Antonio F.

Sostuvo que varios testigos lo señalaron como el que encabezó el operativo para la detención y posterior ejecución extrajudicial de los 10 muchachos.

Mientras la Defensa se centró en resaltar las deficiencias en los protocolos de investigación del personal de la Procuraduría de Justicia y de señalar que ni siquiera se probó que eran policías de Álvaro Obregón los responsables del asesinato colectivo, para la Fiscalía los cinco acusados merecen ser declarados culpables.

La paciencia de los padres de familia de los jóvenes asesinados fue admirable, pero hoy también revelaron que siguen viviendo una pesadilla, pues todavía no se explican la razón de la muerte de su hijo.

“Todos los días me preguntó por qué mataron a mi hijo; todos los días vivo esta pesadilla. No hay motivo, es una sinrazón que nos está matando”, dijo un consternado padre al Tribunal de Enjuicimiento.

Dentro de 24 horas los tres jueces que conforman el Tribunal de Enjuiciamiento darán su veredicto y declararán culpables o inocentes al alcalde Juan Carlos Arreygue y a cuatro policías municipales.

 

 

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